16 de Noviembre de 2017 | Sin categoría

Adolfo Almarza, quien perdió ambas piernas cuando tenía 12 años, contó a partir de su experiencia, cómo transformó su discapacidad en su mejor capacidad.

Adolfo Almarza, rider internacional de downhill, cuenta de cerca cómo un accidente a los 12 años, lo dejó sin sus dos piernas. Sin embargo, ha logrado superar todos los obstáculos y hoy en día lleva su mensaje junto a su bicicleta. “Uno de los propósitos de esta charla es tratar de aportar un poco con la historia de cómo aproveché las oportunidades que se me presentaron y cómo vi los fracasos como una oportunidad para salir adelante”, comentó el joven deportista.

Además del espacio de conversación que Almarza mantuvo con los asistentes, realizó demostraciones en su bicicleta y conversó con los estudiantes. “Pude demostrarles que a mí me cuesta el doble o el triple que a todos ellos y que he podido lograr cosas importantes. Tuve un accidente a los 12 años que no tiene solución, pero si adaptación, y desde el momento en que aprendí a ver los problemas como oportunidad, pude salir adelante”, explicó.

Por su parte, la encargada del Programa de Inclusión de la Dirección de Relaciones Estudiantiles, Marcela Liberona, señaló que “dentro de las líneas de trabajo que estamos trabajando este año como programa, está el socializar y visibilizar la temática dentro de la Universidad, entonces realizar eventos en donde aparezcan figuras relevantes para los jóvenes, me parece que es una súper buena oportunidad para instalar el tema”.

Así lo demostraron los estudiantes que asistieron a este encuentro, quienes valoraron la iniciativa. “Me pareció súper emotivo, y súper bueno que se hagan este tipo de actividades, porque muchas veces nos parece como obvio el hecho de tener salud, el hecho de tener todas nuestras extremidades y no es tan obvio porque hay mucha gente que lo pierde, y es ahí cuando la vida te cambia totalmente”, enfatizó el estudiante de Ingeniería Civil Industrial, Pedro Campino.

El estudiante, también enfatizó en la importancia del testimonio. “Escuchar esto de una persona que lo ha vivido y de la forma que lo contó, fue muy emotivo porque esto es algo que le pasó a los 12 años, entonces es toda una vida luchando con eso. A todos nos removió, se nota que hartas cosas nos dieron vueltas en la cabeza”, dijo.

Según comentó Marcela Liberona, “este año hemos trabajado el tema de manera interna. Es decir, estamos atendiendo a alumnos, formando monitores. Por lo tanto, pasamos de la vinculación externa con importantes redes como la Red Nacional de Educación Superior Inclusiva –con la cual seguimos trabajando– para dar pie a acciones más locales como son las anteriormente mencionadas”.

Ver más noticias