12 de Agosto de 2019 | Noticias

El modelo de intervención, que es utilizado desde 2017, es referido a nivel regional en la educación superior, siendo uno de sus aspectos clave, el trabajo articulado entre profesores y profesionales de la Casa de Estudios.  

Más de 40 estudiantes beneficiados y 400 profesores y funcionarios capacitados, son algunos de los importantes logros que ha consolidado, luego de dos años de trabajo, el Programa de Inclusión Institucional, perteneciente a la Dirección de Relaciones Estudiantiles de la Universidad Técnica Federico Santa María, iniciativa que entrega a jóvenes con discapacidad apoyo integral para enfrentar los desafíos universitarios en condiciones de equidad e igualdad de oportunidades.

“Estamos muy contentos del avance del programa y su aspecto más importante, el ámbito pedagógico educativo, actualmente está siendo referente entre las universidades, porque si bien, muchas instituciones tienen apoyos técnicos, capacitaciones y programas de acompañamiento; el compromiso de la USM tiene que ver con la motivación de los profesores por hacer el trabajo pedagógico en el aula, por adaptar y adecuar material para la diversidad”, señaló la Directora de Relaciones Estudiantiles de la USM, Teresita Arenas.

En este último año, el programa ha alcanzado hitos relevantes, por un lado, existe un aumento de estudiantes que declaran poseer algún tipo de discapacidad en nuestra Universidad y que forman parte de él, beneficiando a más de 40 estudiantes en todos los Campus y Sedes. Así también, desde 2018 se cuenta con una encargada de inclusión en todos los emplazamientos, con perfil profesional en el área pedagógico-educativa, que se preocupa del avance académico, entre otras dimensiones.

Paralelamente, durante 2018, más de 400 funcionarios, profesores y estudiantes fueron capacitados en temáticas de inclusión, trastorno del espectro autista, diseño universal en el aula, accesibilidad universal, lengua de señas, entre otros; suma que ya fue superada en agosto de 2019 con instancias de formación aún por realizar y con gran acogida e interés por parte de la comunidad.

Vinculación con el medio

Son varias las iniciativas gubernamentales y de privados que buscan generar un país más inclusivo y diverso. Una de ellas, es la adaptación de la Prueba de Selección Universitaria (PSU) que se realiza desde 2016, y que permite que cada estudiante pueda solicitar apoyos técnicos, proporcionando mayor accesibilidad al proceso de ingreso a la educación superior.

Sobre lo mismo, y según cuenta Marcela Liberona, encargada de Inclusión del Campus Casa Central Valparaíso, “gracias a las iniciativas estudiantiles de la Dirección de Relaciones Estudiantiles, también hemos podido contribuir a normalizar la adaptación de la PSU para los estudiantes que lo requieran. Sansanos con un alto grado de empatía, realizaron un proyecto de “ensayo de PSU adaptada” y en el cual participaron secundarios de diversos colegios, lo que fue muy relevante, porque cuando la gente se enfrenta al instrumento, muchas veces no ha tenido una experiencia previa, incrementando las barreras de acceso. Con este tipo de iniciativas podemos esperar un aumento en la matrícula de estudiantes con discapacidad en los próximos años”, agrega.

Por otro lado, se está desarrollando un trabajo conjunto con el Consejo de Rectores de Universidades de Valparaíso, en la Comisión de Inclusión, y con el objetivo de mantener una relación permanente con las comunidades educativas y fortalecer la transición entre la educación media y la superior. En específico, se está desarrollando actividades colaborativas con los Proyectos de Integración Escolar (PIE) en los liceos de la región.

Adicionalmente, el programa participó en el seminario nacional de la Red de Educación Superior Inclusiva Nacional y Regional (RESI), organización con la cual se está generando un catastro del material y metodologías que emplean los “centros tecnológicos” que se generan al interior de las universidades, con la finalidad de generar soluciones digitales para personas con discapacidad y necesidades educativas.

“Muchas veces las universidades no saben cómo comenzar sus programas de inclusión, por lo que este levantamiento es para dar luces sobre qué cosas funcionan en la educación superior y cuales pueden implicar una pérdida de presupuesto. Adicionalmente, la idea es compartir el modelo y el gran trabajo que realizan los profesores al adaptar el material de la clase, generando una articulación en la asignatura y eso es lo que queremos traspasar, el objetivo pedagógico”, concluye Liberona.

 

Ver más noticias